Tula y Teotihuacan

México es una nación con raíces ancestrales, por eso en una ruta turística por este país no podemos dejar de conocer ciudades como Tula y Teotihuacan, dos emplazamientos urbanos que en el pasado estuvieron muy relacionadas por el culto a Quetzacoatl.

Teotihuacan fue una ciudad tan imponente, que en su momento de mayor expansión en el año 500 después de Cristo, albergaba cerca de 200 mil habitantes, un número sorprendente para la época. Hoy los rastros de ambas ciudades se encuentran en la zona norte del Distrito Federal, pero son tan grandes e importantes, que la mejor recomendación es visitar ambas por separado.

Teotihuacan está a 50 kilómetros hacia el noroeste, siguiendo la carretera 132. Se puede visitar todos los días de 10 a 17, y entre los edificios que no debemos perder de vista encontraremos: la Calzada de los Muertos, la Pirámide del Sol y el Mural del Jaguar, entre otras joyas. También está la Pirámide de Quetzacoatl, donde abundan las ofrendas y las representaciones de la serpiente emplumada.

En el caso de Tula, es un viaje un poco más largo, de 80 kilómetros hacia el norte del Distrito Federal. Abre de martes a domingo entre las 10 y las 18 y al comenzar el recorrido podemos ingresar a un museo donde conoceremos un breve resumen de las relaciones entre toltecas y mayas.

También aquí hay maravillosos edificios y conjuntos monumentales, como el Palacio Quemado o la denominada Pared de la Serpiente, donde los frisos representan a los hombres descarnados que son devorados por las serpientes.

Escrito por juan | 9 de September de 2013 | 0 comentarios
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